Leitura recomendadaPedro Correia, 26.04.2016 «Me invadió la tristeza y la angustia de asistir a la larga y dolorosa decadencia de un oficio ejercido con alma. La misma angustia de mi gente: los periodistas que han hecho grande el diario y que ahora sólo pueden – sólo podemos – pedir que se nos despida con la dignidad que merecemos.» Lucía Méndez, “La dignidad de mi gente”, no El Mundo