– Hijo myo… sé que me dijo que se llevaría a Mariana con usted de vacaciones, pero ni siquiera pasó por mi mente que ella podría tener más de doce años! Por Dios, no eres ningún principiante! ¿A esta tia como crees que yo puedo convencer a alguien que sólo la enseñabas a nadar?
“Honni soit qui mal y pense”, cá para mim o Senhor Bispo está é a ensinar uma paroquiana a nadar… 🙂
Bruços…
Amai-vos uns aos outros, não é esse o primeiro mandamento?
O único erro está na aberração do celibato dos padres católicos.
Precisamente.
Faço minhas as tuas palavras e as do Lucky.
Escutado no Vaticano:
– Hijo myo… sé que me dijo que se llevaría a Mariana con usted de vacaciones, pero ni siquiera pasó por mi mente que ella podría tener más de doce años! Por Dios, no eres ningún principiante!
¿A esta tia como crees que yo puedo convencer a alguien que sólo la enseñabas a nadar?
Grave questão a que aqu nos traz, Pedro.
A água só não lava a má língua. O homem acabou de salvar uma alma que se estava a afogar. Francamente, ó minha gente!
Muito bem, OA!
O tempora, o mores!!!!
No caso, a mores, Macarvalho.