“Querido Muammar, sé que estás pasando por las dificultades que te está creando una contrarrevolución que no has liquidado. Error mayor. Yo te lo recalqué, cuando en Margarita te entregué la réplica de la Espada de Bolívar que camina por la América Latina, para que la pusieras a lo mismo por allá. Y te dije: no olvides que tu revolución como la mía dependen de nosotros y que el imperio y aliados andan buscando cómo acabarnos por la vía del magnicidio o el golpe de Estado. Te advertí que tenías que ponerte pila y copiarte de mí la idea de mantener un aparato supuestamente democrático que te librara de la acusación de dictadores como Ben Alí o Mubarak. Yo, desde un inicio, me hice pasar por un demócrata que venía a introducir cambios en una situación de grave crisis. Y así me gané al reformismo. Pero yo iba por el cambio del sistema y con esto me embolsillé a los radicales. Y sin mayores aspavientos, gané espacios y hoy soy materialmente el dueño de quienes algunos por ahí califican de expaís. (…) De modo que nadie me puede acusar de dictador, porque además, siempre he ganado con la ayuda de las negociaciones adelantadas con “las oposiciones”. Por eso hoy avanzamos tranquilos hacia la construcción de un socialismo cada vez más profundo, concreto y trascendente. ¡Eh! Y no olvides, hermano Muammar, que sólo la revolución paga dividendos. En un inicio sabíamos que el socialismo sólo lo puede imponer la dictadura del proletariado, si lo hay. Pero nosotros superamos a Marx y a Engels y demostramos que unos golpistas militaristas revolucionarios como nosotros, podían convertirse en una vanguardia que está y seguirá vigente. Por eso yo metí a socialistas a todos mis compañeros militares. Y a eso le sumé mis otros tarifados en misiones, consejos comunales, cooperativas, milicias, comunas. Y si alguien se me alza le aplico la fuerza del Estado para controlarlo. Así tengo asegurado mi mando-poder hasta que me dé la gana por la vía del fraude-trampa, la compra-venta de votos y el quiquirigüiqui que hacemos con las oposiciones.¿Eh? Por todo esto te digo que debes declararte en emergencia y liquidar la contra que está ligada al imperio y sus aliados para atacarte. No puedes dejar que las protestas tomen más cuerpo. Recuerda mi 11 de abril del 2002. Me dejé de tontería. Apliqué la violencia a tiempo y mira donde estoy. Insisto: tienes que salvar tú revolución a como dé lugar. Tú y yo somos el todo de nuestros procesos. Si morimos, se acabarían nuestras revoluciones, Fidel siempre lo dice. Tú y yo, más allá de ser presidentes, como bien lo dijiste, somos los líderes, los salvadores, los mitos, símbolos, guías de la revolución. Los gloriosos hijos de Bolívar y Fidel (…).”
* Excertos da carta ficcional de Chávez a Khadafi hoje publicada por Agustin Blanco Muñoz no jornal El Universal (Venezuela)
Chávez escreve a Khadafi (qualquer semelhança com a realidade é impura coincidência)
Rui Rocha,

“y el quiquirigüiqui”???
Amazing!!! (no comments…y el quiquirigüiqui – já chorei a rir, bolas… ao menos avise a navegação antes de pôr aqui estas pérolas!)
Quiquiriguiqui é de facto muito bom, Fátima.
E não há virgens incomodadas com a posição que a internacional socialista manteve com o homem durante estes anos todos?
Eu por mim sou Peixes. Mas, estou incomodado.
Olha que dois!!!
(ou três, com o Fidel)…
São os três da vida airada. Mas, tal como nos três mosqueteiros, é possível que ande por aí um quarto, Cristina.
Boa malha, Rui. Oportuníssimo.
Foi o que me pareceu, Sérgio. Bom fim-de-semana.